Jacinto Vera Durán (Océano Atlántico, 3 de julio de 1813 – Pan de Azúcar, Uruguay, 6 de mayo de 1881) fue el primer obispo de Montevideo. Fue beatificado por el Papa Francisco el 6 de mayo de 2023.

Nació en el Océano Atlántico en el barco que llevaba a su familia desde Canarias a Uruguay en 1813. Sus padres, provenían de Tinajo, Lanzarote (Islas Canarias)  Fue bautizado durante una escala del barco en Nossa Senhora do Desterro, hoy Florianópolis, en la isla de Santa Catarina, Brasil. Luego de unos años, él, sus padres y sus hermanos continuaron el viaje hacia Uruguay.

Vivieron unos seis años en una chacra arrendada en el Abra del Mallorquín, entre San Carlos y Pan de Azúcar. Posteriormente compraron una chacra en la zona de Toledo (Canelones). Hizo su primera comunión en la Capilla de Ntra. Señora del Carmen, llamada de Doña Ana, donde hoy está el vivero nacional Alejandro Gallinal.

En 1832 sintió la vocación sacerdotal. De 1836 a 1841 fue alumno de los padres Jesuitas en Buenos Aires. Destacó por su inteligencia, por su virtud, por su religiosidad y también por la atracción que ejercía su personalidad despierta, aguda y alegre. Fue ordenado sacerdote el 28 de mayo de 1841, destinado como teniente Cura de Nuestra Señora de Guadalupe en Canelones.

El 4 de octubre de 1859 fue nombrado vicario apostólico de Uruguay y asumió en Montevideo el 14 de diciembre.

Desde su llegada a la capital fue un apoyo incondicional a las Hermanas del Huerto que vivían y ejercían todas las labores del Hospital de Caridad. Tuvo una estrecha relación con el Hospital de cuño católico.

Vera procuró la renovación del clero y para ello, en enero de 1860, convocó los primeros ejercicios espirituales de los sacerdotes. Enseguida comenzó un viaje misional por parte de la campaña que duró desde el 25 de abril de 1860 hasta enero de 1861.

Una confrontación con los masones -y con la autoridad pública- surgió en abril de 1861. Al no querer enterrar con rito católico al médico Enrique Jacobsen, que había muerto declarándose masón, lo que provocó la secularización de los cementerios.  Estuvo desterrado en Buenos Aires desde el 8 de octubre de 1862 hasta el 23 de agosto de 1863.

El Presidente interino Atanasio Aguirre solicitó del Papa el nombramiento episcopal de D. Jacinto Vera. En diciembre de 1864 socorrió a las familias refugiadas en la Isla de la Caridad, durante el sitio de Paysandú. El 16 de julio de 1865 fue ordenado obispo.

En 1867 viajó a Roma para el XIX Centenario del martirio de San Pedro y recorrió Italia, Francia, España y Portugal. En 1870 participó en el Concilio Vaticano I. Viajó a Tierra Santa.

Del 10 al 17 de julio de 1871 llevó adelante una misión de paz entre el general Timoteo Aparicio y el ejército gubernista del presidente Lorenzo Batlle, durante la Revolución de las Lanzas, que no alcanzó resultado feliz.

Apoyó ampliamente el retorno de los jesuitas al Uruguay, que se instalaron definitivamente en Montevideo el 3 de septiembre de 1872. Propició la presencia de los salesianos en el país, cuyo primer grupo llegó el 26 de diciembre de 1876.

El 15 de julio de 1878 fue proclamado primer obispo de Montevideo.

Durante una misión, falleció en Pan de Azúcar el 6 de mayo de 1881. Sus funerales fueron la manifestación más grande de la época. En poco tiempo, por suscripción popular, se levantó el hermoso monumento funerario en la Catedral metropolitana.

Es considerado el padre de la Iglesia en el Uruguay, como primer obispo, fundador del clero nacional, organizador del laicado y de la prensa católica. Propició la llegada de congregaciones religiosas masculinas y femeninas y fomentó la enseñanza católica. Fue un gran misionero que recorrió tres veces todo el país en un recorrido que se calcula de 150.000 km., en tiempos en que no había casi caminos ni puentes.

Jacinto Vera Durán