El Padre Francisco Ramón Cabré S.J. nació el 27 de abril de 1803 en Palma de Mallorca y entró en la Compañía de Jesús en Madrid el 4 de diciembre de 1819. El 12 de diciembre de 1827 se ordenó de sacerdote en Valencia. El 3 de febrero de 1837 se embarcó para Buenos Aires, donde actuó a través, principalmente, de sus ministerios en la iglesia San Ignacio. Partió de Buenos Aires en diciembre de 1841. Desde esa época y hasta el año 1859 estuvo en el Uruguay y principalmente en el Montevideo sitiado, desempeñando un encomiable trabajo apostólico en la salud y en la enseñanza.[1]

Por ese tiempo eran famosas las actividades del P. Ramón Cabré en el recinto de Montevideo sitiado por las fuerzas de Manuel Oribe.[2]

El P. Cabré fue superior, notable predicador, confesor, director de almas, generoso en la atención a los enfermos del hospital de la Caridad y de los heridos en el frente de combate, buen samaritano para los enfermos en el período de la peste, apóstol de niños y jóvenes.

En un sermón, expresaba el mismo P. Cabré, había dicho: “vengan a mí los niños, vengan esos pobrecitos que van por las calles abandonados de sus padres”. [3] Una persona que escuchó el sermón se apersonó al ministro de Gobierno Manuel Pacheco y Obes. De esta conversación y con la intervención del P. Cabré surgió la inauguración de la enseñanza para los niños pobres el 25 de setiembre de 1843. Es así como los jesuitas, con el P. Cabré a la cabeza, se hicieron cargo del colegio.

Producida la paz del 8 de octubre de 1851, los jesuitas tuvieron la oportunidad de incursionar apostólicamente en otros escenarios uruguayos. Fue el P. Ramón Cabré quien solicitó a las autoridades departamentales de Canelones un terreno para poderse radicar en Santa Lucía, que por entonces se denominaba también San Juan Bautista. De esta iniciativa surgió la experiencia del colegio de los jesuitas en la localidad de San Juan Bautista.

El 28 de junio de 1853 la Junta Económica Administrativa de la Villa de Guadalupe, hoy Canelones, se reunió como era habitual. Estaba presidida por el celoso párroco de la villa, Pbro. Jacinto Vera.[4] Entre los asuntos tratados, la Junta consideró una solicitud del P. Francisco Ramón Cabré.

El P. Cabré, presentándose como presbítero y a nombre propio, solicitaba de la Junta la concesión de un terreno en la villa de San Juan Bautista para poder dedicarse con cierta estabilidad a la enseñanza. Expresaba estar “urgido por las dolencias habituales que son notorias”. Pretendía instalarse en Santa Lucía a causa “de la salubridad de aquel territorio” y allí sanar radicalmente o, por lo menos, aliviar sus padecimientos. El P. Cabré no quería permanecer inactivo y por eso buscaba dedicarse a la enseñanza y “demás actos de beneficencia pública propios de un sacerdote”. Por eso procuraba construir un “local aparente”.

Fallece en Buenos Aires el 24 de junio de 1859.

 

Fuentes:

(De la Revista semestral de ciencias humanas – Universidad Católica del Uruguay) PRISMA, Educadores e inmigrantes, Número 20, año 2005

VILLEGAS, S.J., Juan (1931-2007): La obra educativa de os jesuitas en el Uruguay en los siglos XVIII y XIX.

LISIERO S.S., Darío: Iglesia y Estado del Uruguay en el lustro definitorio 1859-1863. Revista Histórica – Museo Histórico Nacional, Año LXV (2ª época) Tomo XLII, Noviembre 1971, Nos. 124 – 126.

 

[1] Rafael Pérez, SJ: La Compañía de Jesús restaurada en la República Argentina y Chile, el Uruguay y el Brasil, Barcelona, 1901, p. 287 s.

[2] Pablo Hernández SJ: Reseña histórica de la Misión de Chile-Paraguay de la Compañía de Jesús, desde su origen en 1836 hasta el Centenario de la Restauración de la Compañía en 1914. Barcelona, 1914, p. 271 s.

[3] Pérez SJ: o. cit., p. 345.

[4] Lorenzo A. Pons: Biografía del Ilmo. Y Revmo. Señor Don Jacinto Vera y Durán, Primer Obispo de Montevideo, Montevideo, 1904. Juan Villegas SJ: Vida de Monseñor Jacinto Vera, Salto, 1991.